Fibras sintéticas y deporte

El precio oculto de la ropa técnica
Los materiales sintéticos estánen todas partes y la ropa deportiva no es una excepción. La evidencia científica es clara: su impacto en la salud y el medio ambiente es significativo. Examinamos qué implica entrenar con plástico pegado a la piel.
VIASOLIS
19 de junio de 2026

Minimizar el uso de plásticos —especialmente los de mayor impacto— es un primer paso lógico. La ropa entra de lleno en esa lista: poliéster, nylon y elastano dominan el mercado deportivo. Incluso prendas etiquetadas como algodón suelen incorporar porcentajes de fibra sintética. El argumento comercial es el acabado ligero que no se empapa de sudor, pero ese beneficio aparente tiene un coste real sobre la salud (Yunxiao Yang et al, 2024).

El calor, la sudoración y la fricción durante el ejercicio multiplican la
absorción de BPA y ftalatos a través de la piel, con efectos directos sobre el
equilibrio hormonal.

Estudios muestran que el BPA y los ftalatos presentes en tejidos sintéticos afectan directamente al equilibrio hormonal (Murata et al, 2018; Un Shafik, 2008). En el deporte, donde el cuerpo está a mayor temperatura y transpira, la absorción cutánea de estas
sustancias se multiplica notablemente (Abafe et al, 2024). A esto se suma el impacto medioambiental: los microplásticos derivados del lavado de estas prendas contaminan mares y océanos, cerrando un ciclo que nos afecta de nuevo a través de la cadena alimentaria (Singh RP et al, 2020).

El impacto a largo plazo de los sintéticos es difícil de medir con exactitud, pero la tendencia actual de la evidencia apunta consistentemente hacia peores resultados de salud frente al uso de materiales naturales —más aún si son orgánicos. Sería prudente minimizar el uso de materiales sintéticos en general y, especialmente, en la ropa deportiva: la primera barrera entre tu cuerpo y el entorno.

Entrenar mejor empieza por saber qué llevas puesto


1. Abafe OA, Harrad S, Abdallah MA. (2024). Human dermal absorption of flame retardant additives in polyethylene and polypropylene microplastics. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/38631261

2. Murata M, Kang JH. (2018). Bisphenol A (BPA) and cell signaling pathways. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29229539

3. Singh RP, Mishra S, Das AP. (2020). Synthetic microfibers: Pollution, toxicity and remediation. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32480092

4. Un Shafik. (2008). An experimental study on the effect of different types of textiles on conception. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18393023

5. Yang Y et al. (2024). Microplastics are associated with elevated atherosclerotic risk in acute coronary syndrome patients. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/39164741


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